La situación política en Guatemala, es un pulso
entre el Ministerio Público y el gobierno del Ejecutivo. Esto nace a partir de
las últimas elecciones generales, el panorama era que no había candidatos que
llamaran la atención, entonces empezó una campaña negra entre unos y otros, al
final de tanto ataque salió favorecido Bernardo Arévalo.
Entonces
la derecha estaba que se desmayaba del susto de ver que había ganado Bernardo
Arévalo, por ser hijo de un expresidente de izquierda, pero resulta que
empezaron a investigar y dijeron que afiliados del partido semilla, que llevó a
Arévalo al poder eran fallecidos, o bien falsos.
Hicieron
investigaciones con los registros del Tribunal Electoral, acusaron a los
magistrados y bueno se convirtió esta situación en un pleito sin fin. Los
magistrados huyeron a Estados Unidos, entonces sacaron el pecho Kamala Harris y
Biden, ya regresaron y se está solucionando la situación en los tribunales.
Antes
de que el Tribunal aprobara a Arévalo como nuevo presidente y en ese lío, los
del partido de Arévalo salieron a manifestar a las calles y acusaron a USAID de
que les pagaba a esas personas para que salieran a hacer bochinches. El país lo
paralizaron y eso afectó la economía, yo estaba enojada porque no podía salir a
trabajar con los bienes raíces, además, nunca he manifestado ni participado en
esa violencia callejera, no ha nacido un líder por el que yo haga eso.
Bueno,
tampoco me enojé con USAID, porque mi editora me dijo que ellos compraron mi
libro de "Don Quijote y el Contador del tiempo" para repartirlo en
las bibliotecas públicas. Es un libro muy lindo que apoya a los indígenas, en
especial a la cosmovisión maya. Durante ese conflicto, me mantuve en mi casa
como espectadora, como otros tantos guatemaltecos.
Entonces
no querían que Arévalo tomara posesión como presidente y hasta el rey Felipe,
muy valiente por cierto, estuvo metido en el lío, veo que le encantan los líos
latinoamericanos, je, je, je.
El
resultado ahora es que dicen que Arévalo nos fue impuesto por Estados Unidos, y
que es un presidente que no fue elegido con claridad y por un proceso
transparente.
A mí
la verdad no me cae mal Arévalo, porque es diplomático y trabajé con
muchos diplomáticos en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el gobierno
de Arzú y me encantaba mi trabajo en el Aeropuerto Internacional la Aurora.
Lo veo
que es un hombre educado, no muy me gusta ese su estilo "revolucionario"
que dice él, pero ni modo hay que tenerles paciencia a los ideólogos de derecha
y de izquierda. Yo no soy de izquierda ni de derecha, me desagradan las
ideologías, son retrógradas a mi parecer, hacen que el mundo esté dividido y
existan guerras.
Bueno,
total que así está la cosa en Guatemala, ahora anularon el partido semilla, y
están en el Congreso cambiando las leyes. Sinceramente en Guatemala nacen y
mueren los partidos políticos como las flores del campo.
Yo, me
dedico a vivir mi vida, y solamente veo lo que sucede desde lejos, así somos la
mayoría de guatemaltecos, de ahí la clase política dando el show, no estoy
afiliada a ningún partido, tampoco tengo amigos militares o curas que buscan
interferir en la política.
Arévalo
tiene el apoyo de la Iglesia Católica, porque nuestro arzobispo y la
Conferencia Episcopal, están hartos de la derecha y del expresidente Giamatei,
que lo acusan de corrupto. Ellos buscan justicia social porque los pueblos
indígenas sufren demasiada pobreza.
Yo voy
a la capilla de la Conferencia Episcopal y saludo de lejos al arzobispo, no es
que sea irresistible, él es un caballero respetuoso, de joven era un hombre
guapísimo que yo pensaba porqué se había hecho cura y no se había casado, ahora
es un anciano, Dios lo llamó para servir a Jesús.
Los
saludo de lejos porque los curas, algunos son coquetos y cuando ven que uno no
tiene esposo creen que andamos buscando consuelo y yo jamás tendría sexo con un
sacerdote, primero porque lo veo tan fuera de lugar, lo segundo jamás haría eso
porque Jesús me tiene puestos los ojos y me cuida y tercero, hay tantos hombres
solteros que para qué estar con un cura, sería quitarle un trabajador a la
Iglesia.
Otro
aspecto es que Dios es como un padre celoso, y tengo que aceptar al hombre que
él me indique, y si no me quedo sola, que me encanta tener paz y vivir
tranquila. Como me llama Abraham y al Abraham antiguo le dio el hijo cuando ya
tenían con Sara más de cien años, creo que me mandará al esposo cuando tenga
más de 100 años, ja, ja, ja. Ay Dios dame paciencia.
Bueno,
pues así está la situación en Guatemala, la derecha antes amaba a los
estadounidenses desde que le dieron golpe de estado a Jacobo Arbenz, y ahora
cambió la situación y los odian porque dicen que nos impusieron a
Arévalo. Que risa, antes amaban la injerencia estadounidense y ahora la
odian, cosas que se ven en el mundo de hoy.
Biden
y Kamala cometieron un error, en lugar de estarse metiendo en los asuntos de
otros países se hubieran puesto a trabajar con su partido político, atendiendo
a las bases, pero perdieron la presidencia de Estados Unidos. Bueno ojalá
aprendan a que las presidencias se ganan con trabajo partidario, día a día, yo
ya trabajé en un partido político hace años y aprendí mucho y ganamos la
presidencia con Arzú, con el PAN, ahora es un partido pequeño, pero de milagro
todavía existe.
Trump
ganó por esa señora que ahora la puso de jefa de gabinete, ella lo hizo ganar,
una mujer lista, inteligente. A mí me agrada Trump, porque no anda apoyando
esas agendas gays y de lesbianas tan horribles de los izquierdistas.
Seguiremos
entonces, viendo la lucha de poder entre el MP y el Ejecutivo, porque no hay
modo que lleguen a un acuerdo, por momentos parecen niños, niños peleando en el
kinder.
Imagen de María Consuelo Porras Jefa del Ministerio Público y Presidente Bernardo Arévalo